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Cómo un satélite mide centímetros de mar para adelantarse a El Niño

El Niño no empieza con una noticia: empieza con el mar subiendo unos pocos centímetros en el lugar correcto. Desde 1.300 kilómetros de altura, los satélites de la NASA y sus socios miden esa hinchazón del océano con precisión de un dedo, y así ven venir el fenómeno antes de que golpee.

QuéVigilancia satelital de El NiñoCómoAltimetría por radar del nivel del marMisión claveSentinel-6 Michael Freilich
01 · El aviso

Una onda de mar caliente rumbo a Sudamérica

A comienzos de 2026, los satélites de nivel del mar captaron el primer indicio: una onda Kelvin —una «ola» submarina de agua cálida— que se formó en el Pacífico occidental y empezó a viajar por el ecuador hacia el este. Estas ondas suelen ser el preludio de un El Niño. Para mediados de mayo de 2026, los mares frente a las costas de Perú estaban más de 15 centímetros por encimadel promedio de largo plazo.

El dato no viene de un barco ni de una boya aislada, sino de una flota de satélites que llevan décadas midiendo la altura del océano entero. Y la física detrás es sorprendentemente simple.

~2,5 cmde precisión al medir la altura del mar
90%del océano cubierto por el satélite
+15 cmsobre lo normal frente a Perú (mayo 2026)
~30 añosde registro continuo desde el espacio
02 · El truco físico

El agua caliente se hincha, y eso se puede medir

La clave es una propiedad básica del agua: al calentarse, se expande y ocupa más volumen. Así, una masa de océano más cálida no solo está más caliente: está literalmente más alta. Durante un El Niño, el agua templada se acumula hacia el Pacífico oriental y eleva el nivel del mar unos centímetros frente a las costas de Sudamérica. Medir esa hinchazón es medir el calor almacenado en el océano.

Para eso sirven los altímetros de radar: el satélite dispara un pulso hacia abajo, cronometra el eco que rebota en la superficie y calcula la altura del mar con una precisión de cerca de 2,5 centímetros, cubriendo alrededor del 90% del océanoglobal. El Sentinel-6 Michael Freilich —lanzado en 2020 y bautizado en honor a un ex jefe de ciencias de la Tierra de la NASA— es hoy el satélite de referencia para esta tarea.

03 · Leer el mapa

Rojo, azul y la memoria de 30 años de El Niños

En los mapas que producen estos satélites, las zonas sobre el promedio aparecen en rojo y blanco, y las que están bajo el promedio, en azul y púrpura. Un El Niño se dibuja como una lengua roja extendiéndose por el Pacífico ecuatorial hacia América. Y como hay registro continuo desde 1992 —cuando despegó la misión pionera TOPEX/Poseidon—, cada nuevo evento se puede comparar con los anteriores.

La comparación pone las cosas en perspectiva. En los grandes El Niño de 1997 y 2015, amplias zonas del Pacífico estaban más de 18 centímetros sobre lo normal. El evento de 2023 fue mucho más discreto (unos 5 a 8 cm), y el que se asomaba en 2026 también luce moderado frente a aquellos episodios históricos.

«Cada El Niño es un poco distinto. Este parece modesto comparado con los grandes eventos.»

— Josh Willis, científico del proyecto Sentinel-6 (NASA/JPL)
El satélite

Sentinel-6 Michael Freilich

Misión conjunta de NASA, ESA, EUMETSAT, la Comisión Europea, CNES y NOAA. Mide la altura del mar con precisión centimétrica.

La señal temprana

Ondas Kelvin

Pulsos de agua cálida que cruzan el Pacífico hacia el este y suelen anticipar la llegada de un El Niño.

La serie histórica

30 años de datos

Desde TOPEX/Poseidon (1992), pasando por Jason-2 y Jason-3, hasta Sentinel-6: un registro que permite comparar ciclo tras ciclo.

04 · Por qué importa

Ver el océano para prever la temporada

El Niño no es un asunto local: reordena el clima del planeta. Puede traer lluvias e inundaciones a unas regiones y sequías a otras, y altera las pesquerías del Pacífico. Anticiparlo con semanas o meses de ventaja ayuda a gobiernos y comunidades a prepararse. Y aunque las mediciones se centran en el agua cálida frente a Ecuador y Perú, esa franja es el borde norte del sistema de la corriente de Humboldt, el mismo Pacífico oriental que baña las costas de Chile: mirar el océano desde el espacio es también mirar nuestro propio vecindario marino.

  • Satélites de altimetría por radar (Sentinel-6 Michael Freilich, serie Jason, TOPEX/Poseidon) miden la altura del mar con precisión de ~2,5 cm sobre el 90% del océano.
  • Como el agua caliente se expande y sube, un El Niño se detecta como niveles del mar más altos acumulándose en el Pacífico oriental.
  • En mayo de 2026 el mar frente a Perú estaba ~15 cm sobre lo normal, tras una onda Kelvin precursora; un evento moderado frente a 1997 y 2015 (más de 18 cm).
  • Con ~30 años de registro continuo, cada El Niño se compara con los anteriores para prever lluvias, sequías y efectos en la pesca.
Referencias
  1. NASA Earthdata. Sea Level Satellites Monitor How This Year’s El Niño Is Shaping Up
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  2. NASA JPL. International Sea Level Satellite Observes El Niño Precursor: onda Kelvin cálida y +15 cm frente a Perú (mayo de 2026)
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  3. NASA Science. Sentinel-6 Michael Freilich: la misión que mide el nivel del mar con precisión centimétrica
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