El biofiltro que hace
desaparecer el humo
Por primera vez en la historia, inventores chilenos son finalistas del Premio al Inventor Europeo con una tecnología nacida en el sur del país que elimina más del 90% de la contaminación por estufas a leña.
Un hito histórico para la innovación chilena
El sur de Chile huele a humo cada invierno. En ciudades como Temuco, Osorno o Valdivia, el aire se torna visible: una neblina espesa que se cuela por las ventanas, impregna la ropa y llena los pulmones. No es niebla de río; es la combustión de millones de estufas a leña, la principal —y muchas veces única— fuente de calefacción de millones de hogares.
Frente a esa realidad, un agrónomo y un arquitecto chilenos decidieron pensar distinto. El resultado de su trabajo no solo cambia la calidad del aire local: acaba de poner a Chile en el mapa mundial de la innovación de patentes.
Aníbal Montalva Rodríguez y Miguel Ángel Fernández Donoso son los creadores de Filtrovivo®, una tecnología de biofiltración capaz de reducir en más de un 90% las emisiones de material particulado y olores. Gracias a este invento, por primera vez en la historia, inventores chilenos son finalistas del Premio al Inventor Europeo, uno de los galardones tecnológicos más prestigiosos del mundo.
"Cuando instalas el filtro y lo enciendes, el humo de la chimenea deja de salir de golpe. Ver ese cambio radical en tiempo real es algo que te vuela la cabeza."
— Aníbal Montalva Rodríguez, Co-inventor
El problema que nadie había resuelto
Para comprender la magnitud de esta invención, hay que mirar las cifras del entorno. Según reportes del Ministerio de Energía, cerca del 72% de los hogares del centro-sur del país dependen directamente de la leña para abrigar sus viviendas. En zonas rurales e intermedias, ese porcentaje asciende al 74%.
El impacto en la salud pública es devastador: se estima que cerca de 10 millones de chilenos están expuestos de forma recurrente a niveles de material particulado fino (PM2.5) que superan hasta en ocho veces las recomendaciones de la OMS. Las tecnologías de control de emisiones industriales existen hace décadas, pero escalarlas y hacerlas costeables para una chimenea doméstica era un desafío pendiente.
"Surge frente a la crítica calidad del aire en ciudades del sur, donde el uso de biomasa provoca episodios severos de saturación atmosférica", comenta Montalva. "De esa dura realidad nació la idea de buscar una respuesta diferente: biológica y accesible".
¿Cómo funciona Filtrovivo®?
La genialidad de Filtrovivo® radica en el uso de la naturaleza como tecnología. El sistema no depende de filtros mecánicos desechables ni de catalizadores costosos. En cambio, utiliza plantas vivas, sustratos activos de tierra y colonias de microorganismos para capturar, aislar y digerir las impurezas del aire.
El humo y los gases nocivos emanados por la combustión de leña en chimeneas o estufas residenciales son capturados directamente desde la fuente emisora mediante ductos sellados.
Este acoplamiento de agronomía, arquitectura y diseño de sistemas permite que la patente sea versátil: además de estufas a leña domésticas, ha sido implementada de forma exitosa en el sector industrial, control de olores comerciales y edificios de servicios públicos desde su primera instalación experimental en 2015.
Una invención hecha desde la urgencia local
Filtrovivo® no nació como una curiosidad de laboratorio desconectada del territorio. Nació desde una necesidad concreta del sur de Chile: calefaccionar hogares con leña sin condenar a ciudades completas a respirar material particulado fino durante el invierno.
La combinación de agronomía, arquitectura y tecnología ambiental refleja esa raíz territorial. Montalva y Fernández no buscaron reemplazar de golpe la realidad energética de miles de familias, sino construir una solución intermedia, viable y biológica para reducir el daño mientras las ciudades avanzan hacia sistemas de calefacción más limpios.
Una tecnología con recorrido real
Desde su primera instalación experimental en 2015, el sistema ha sido probado en aplicaciones domésticas, industriales, comerciales y públicas. Esa trayectoria explica por qué la patente logró competir en Europa no solo como idea prometedora, sino como solución ya implementada.
Los rivales en la final europea
La distinción, organizada por la Oficina Europea de Patentes (OEP), celebra en 2026 su vigésima edición. De entre cientos de tecnologías globales patentadas, Montalva y Fernández quedaron entre los tres finalistas en la disputada categoría de Países no pertenecientes a la OEP, compitiendo contra proyectos de primer nivel.
Filtrovivo®: Sistema que utiliza vegetación activa y comunidades de bacterias para descomponer de forma natural el material particulado y olores de la quema de biomasa.
Energía Hidroeléctrica Modular: Turbinas modulares de flujo libre diseñadas para canalizar y generar electricidad limpia en canales de riego e infraestructura hidráulica existente sin represar.
Reciclaje de Litio de Alto Rendimiento: Un proceso metalúrgico optimizado para reciclar de forma directa baterías usadas mediante una reacción autopropagada de calor interno.
El hecho de que un desarrollo surgido de la urgencia de Temuco compita a la par con innovaciones de potencias de la escala de China y Estados Unidos consolida el talento e ingenio que se genera en el sur de nuestro continente.
Es uno de los reconocimientos más importantes del ecosistema global de patentes. Lo entrega la Oficina Europea de Patentes para destacar inventos con impacto técnico, económico y social. La categoría de países no pertenecientes a la OEP permite medir innovaciones de Chile, China, Estados Unidos y otros territorios frente a estándares internacionales.
Una solución universal nacida desde la urgencia local
Aunque Filtrovivo® responde a una crisis muy chilena —la contaminación por calefacción a leña en ciudades del centro-sur— su lógica es exportable. Muchas regiones del mundo enfrentan problemas similares con biomasa, olores industriales, ventilación contaminada y emisiones difíciles de tratar a bajo costo.
La fortaleza del invento está en usar organismos vivos y sustratos activos como infraestructura de purificación. Eso abre una pregunta potente: si una solución biológica puede operar en una chimenea doméstica, también puede adaptarse a edificios, instalaciones comerciales, plantas industriales y comunidades que no tienen acceso a tecnologías caras de abatimiento.
Cómo votar y apoyar a Chile
El Premio al Inventor Europeo contempla, junto a las categorías del jurado oficial, el Premio del Público, decidido íntegramente por votación abierta en internet desde cualquier parte del mundo.
El video explicativo se encuentra actualmente en producción. Una vez publicado por nuestro equipo de divulgación, podrás reproducirlo directamente aquí o en nuestras redes sociales.
🗳️ ¡Vota por Filtrovivo®!
La votación está abierta a nivel global hasta el 2 de julio de 2026. Tu voto puede ayudar a que los inventores chilenos hagan historia y traigan el trofeo europeo a casa.
Votar en el sitio de la OEP →Fuente de información: European Inventor Award — Oficina Europea de Patentes