El viento del fin del mundo quiere convertirse en combustible limpio
En Punta Arenas, la Universidad de Magallanes abrió un curso gratuito para formar capital humano en torno al hidrógeno verde. Detrás hay una apuesta país: usar el viento más intenso del planeta para fabricar energía sin carbono y exportarla al mundo.
Una sala llena para un combustible que aún no existe a escala
El 27 de abril de 2026, más de 40 estudiantes llenaron una sala en la Universidad de Magallanes (UMAG) para la clase inaugural de un curso poco habitual: cómo producir, almacenar y transportar hidrógeno verde de forma segura. La actividad la organiza el Centro de Estudio de los Recursos Energéticos (CERE) de la UMAG, con financiamiento del programa Viraliza de CORFO Magallanes y en alianza con la Universidad Católica de la Santísima Concepción.
El curso —"Cadena de valor del hidrógeno verde y derivados en ambiente seguro y sostenible para el emprendimiento regional"— es gratuito, con beca del 100 %, y seleccionó a 45 participantes de entre 123 preinscritos. No es un detalle menor: en el extremo austral de Chile se está armando, ladrillo a ladrillo, la base humana de una industria que el país quiere convertir en una de sus grandes exportaciones del siglo XXI.
¿Qué es el hidrógeno verde y por qué importa?
El hidrógeno es el elemento más simple y abundante del universo, pero en la Tierra casi nunca está solo: vive atrapado en el agua y en los hidrocarburos. Para usarlo como combustible hay que separarlo, y ahí está la clave. Cuando esa separación se hace con electrólisis —partiendo la molécula de agua (H₂O) en hidrógeno y oxígeno con electricidad— y esa electricidad proviene de fuentes renovables, el resultado es hidrógeno verde: un combustible cuyo único subproducto al usarse es agua.
Su gracia es doble. Sirve como energía limpia para sectores difíciles de electrificar —transporte marítimo, industria pesada, fertilizantes— y se puede transformar en derivados más fáciles de transportar, como el amoníaco verde o los combustibles sintéticos (e-fuels). El desafío, como insiste el curso de la UMAG, no es solo producirlo: es hacerlo de forma segura, porque el hidrógeno es un gas inflamable que exige estándares técnicos estrictos de almacenamiento y manejo.
Por qué el fin del mundo es el mejor lugar del mundo
Chile tiene una ventaja geográfica casi imbatible. En la estepa de Magallanes sopla uno de los vientos más constantes e intensos del planeta, lo que permite generar electricidad renovable a muy bajo costo durante gran parte del año. Esa electricidad barata es, literalmente, la materia prima del hidrógeno verde: mientras más barata la energía, más competitivo el combustible.
Por eso la región se ha convertido en un imán de megaproyectos. Empresas nacionales y extranjeras compiten por instalar parques eólicos y plantas de electrólisis y amoníaco a una escala difícil de imaginar. El curso de la UMAG es la otra cara de esa moneda: sin ingenieros, técnicos y emprendedores locales formados, esa industria se construiría sin la gente de Magallanes. La apuesta es que el desarrollo no solo pase por la región, sino que sea suyo.
Haru Oni
La primera planta de e-combustibles del país, cerca de Punta Arenas. Ya exporta gasolina sintética a Alemania producida con energía eólica: la prueba de que la cadena de valor funciona.
H2 Magallanes
Proyecta hasta 10 GW eólicos y 8 GW de electrólisis, con la meta de unas 800.000 toneladas anuales de hidrógeno verde para exportar como amoníaco.
HNH Energy
Inversión cercana a US$3.000 millones para producir alrededor de 850.000 toneladas anuales de amoníaco verde con un parque eólico de unos 1.000 MW.
ENAP y otros
ENAP Magallanes opera una planta piloto y nuevos proyectos (CWP, Selknam, ATCO, TEG) siguen sumándose a la carrera austral por el hidrógeno y el amoníaco verde.
La iniciativa busca gatillar procesos de emprendimiento e innovación y desarrollar empresas que fortalezcan la cadena de valor del hidrógeno.
— Oscar Strauch, director (s) de CORFO Magallanes
Quiénes están detrás del curso
La clase inaugural —titulada "Ventajas competitivas de Chile para producir hidrógeno verde"— la dictó el Dr. Humberto Vidal, director del CERE y académico de la Facultad de Ingeniería de la UMAG, con más de dos décadas de trabajo en energías renovables y eficiencia energética en el sur de Chile. Junto a él, autoridades regionales y académicas marcaron la importancia de formar capital humano antes de que la industria termine de aterrizar.
No es la primera camada. Programas anteriores del CERE ya han certificado a decenas de profesionales de Magallanes y otras regiones —un diplomado reciente graduó a una nueva generación—, construyendo poco a poco una masa crítica de personas capaces de trabajar en electrólisis, seguridad de instalaciones, almacenamiento y celdas de combustible.
- El curso es gratuito y becado al 100 %, financiado por el programa Viraliza de CORFO Magallanes y ejecutado por el CERE-UMAG.
- Cubre los cuatro eslabones de la cadena: producción por electrólisis, almacenamiento, transporte/distribución y aplicaciones en celdas de combustible.
- El énfasis declarado está en la seguridad y la sostenibilidad ambiental de las instalaciones, no solo en producir más.
- El objetivo de fondo es que el emprendimiento regional participe de una industria que hoy lideran grandes capitales extranjeros.
Una transición que se juega también en las aulas
El hidrógeno verde no es magia: es física aplicada, química y mucha ingeniería de seguridad. El reto de Magallanes es enorme —hay incertidumbre regulatoria, costos altos y debate ambiental sobre el uso del territorio y el agua—, pero el viento sigue soplando y el mundo sigue buscando combustibles sin carbono.
Que la primera línea de esa apuesta sea una sala de clases llena dice algo importante: la transición energética no se gana solo con turbinas y electrolizadores, sino con personas formadas para diseñarlos, operarlos y mantenerlos de forma segura. En el extremo más austral del continente, Chile está intentando que su mayor recurso natural —el viento— se transforme también en conocimiento.
- Universidad de Magallanes. Magallanes apuesta por la cadena de valor del hidrógeno verde con foco en innovación y seguridad
Ver fuente → - CERE-UMAG. Centro de Estudio de los Recursos Energéticos — Universidad de Magallanes
Ver fuente → - Universidad de Magallanes. Diplomado de Hidrógeno Verde certificó a profesionales de Magallanes y otras regiones del país
Ver fuente → - La Tercera. Los nuevos proyectos que se suman a la carrera por generar hidrógeno verde (y amoníaco) en Magallanes
Ver fuente → - Ministerio de Energía. Seremi de Energía visita proyectos de HIF y ENAP Magallanes y confirma respaldo del Gobierno a la industria del hidrógeno verde
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