Las mitocondrias no queman lactato: lo expulsan
Durante décadas la biología enseñó que las mitocondrias absorben lactato y lo usan como combustible. Un equipo de Valdivia descubrió justo lo contrario: cuando a la neurona le sobra energía, sus mitocondrias fabrican y liberan lactato como una válvula de escape que la protege del daño. El hallazgo salió en Cell Metabolism, una de las revistas más exigentes del área.
Lo que creíamos saber sobre la fábrica de energía
En cada una de tus neuronas hay cientos de mitocondrias, los orgánulos que la biología describe desde el colegio como «las centrales eléctricas de la célula». Su trabajo conocido es tomar nutrientes y oxígeno y producir ATP, la moneda de energía que mantiene viva a la célula. Y respecto del lactato —esa molécula que asociamos al esfuerzo muscular— el consenso científico era claro desde hace décadas: la mitocondria lo consume, lo quema como un combustible más.
Un equipo de investigadores de Valdivia acaba de dar vuelta esa idea. Al mirar de cerca cómo manejan la energía las neuronas, encontraron que sus mitocondrias hacen exactamente lo opuesto de lo que decía el manual: en vez de absorber lactato, lo fabrican y lo expulsan cuando les sobra energía. El resultado se publicó en Cell Metabolism, una de las revistas más reconocidas en biología celular y metabólica del mundo.
Una válvula de escape para el exceso de energía
La observación central es contraintuitiva. Cuando una neurona acumula demasiada energía, sus mitocondrias no la almacenan indefinidamente ni la dejan desbordar: producen lactato y lo echan afuera. Ese vaciado funciona como una válvula de alivio que impide que la maquinaria se sobrecargue. El líder del estudio, el doctor Felipe Barros, lo resume con una imagen eléctrica: es como una central que, en lugar de generar energía, la libera para no fundirse.
¿Por qué importa vaciar ese exceso? Porque una célula con más energía de la que puede usar tiende a producir más especies reactivas de oxígeno —los radicales libres del estrés oxidativo—, que dañan proteínas, membranas y ADN. Al soltar lactato, la neurona baja esa presión interna y se protege. En otras palabras, el lactato no aparece aquí como un desecho ni como un combustible, sino como parte de un mecanismo de seguridad del metabolismo neuronal.
«Durante mucho tiempo pensamos que las mitocondrias absorbían lactato y lo utilizaban como combustible. Lo que descubrimos es justamente lo contrario: producen y expulsan lactato cuando tienen un exceso de energía.»
— Dr. Felipe Barros, CECs / Universidad San Sebastián
Del laboratorio al Alzheimer y el Parkinson
El interés va mucho más allá de un detalle bioquímico. Muchas enfermedades neurodegenerativas —como el Alzheimer y el Parkinson— comparten dos protagonistas: la disfunción mitocondrial y el estrés oxidativo. Si las mitocondrias de las neuronas cuentan con un mecanismo natural para descargar el exceso de energía y aliviar ese estrés, entender cómo funciona —y qué pasa cuando falla— podría abrir pistas para proteger a las neuronas que hoy mueren en esas enfermedades.
Los autores son cuidadosos: se trata de ciencia básica, del tipo que describe un mecanismo fundamental antes de pensar en tratamientos. Pero es justamente esa clase de descubrimiento —el que reescribe una página del libro de texto— la que suele estar en la raíz de las terapias que llegan años después.
Barros y Sandoval, desde el CECs
El trabajo fue liderado por los doctores Felipe Barros y Pamela Sandoval, investigadores del Centro de Estudios Científicos y académicos de medicina de la Universidad San Sebastián, junto a estudiantes de postgrado de la UACh y la USS.
Cuatro instituciones, una pregunta
El CECs, la Universidad San Sebastián, la Universidad Austral de Chile y la Universidad de Zúrich unieron capacidades para estudiar cómo las neuronas gestionan su energía.
Un polo científico regional
El resultado vuelve a situar a la capital de Los Ríos como un centro de investigación de nivel internacional, con financiamiento de ANID a través de proyectos Fondecyt.
Cuando el libro de texto cambia una flecha
La historia de la ciencia está llena de momentos así: un fenómeno que parecía resuelto resulta funcionar al revés de lo que creíamos. Que la mitocondria de una neurona produzcalactato en vez de solo consumirlo puede sonar a matiz, pero cambia la manera en que entendemos el equilibrio energético del cerebro y su defensa frente al daño. Y lo notable es que esa corrección salió de un esfuerzo colaborativo hecho, en buena parte, desde Valdivia.
- Un equipo de Valdivia (CECs, USS, UACh y U. de Zúrich) descubrió que las mitocondrias de las neuronas producen y expulsan lactato, no solo lo consumen.
- Ese vaciado actúa como una válvula de escape: libera el exceso de energía y reduce el estrés oxidativo que daña a las células nerviosas.
- Contradice el consenso de décadas, que veía a la mitocondria como receptora de lactato. El estudio salió en Cell Metabolism.
- Como el estrés oxidativo y la disfunción mitocondrial están detrás del Alzheimer y el Parkinson, el hallazgo podría orientar futuras investigaciones. Financió ANID (Fondecyt).
- RíoenLínea. Científicos de Valdivia descubren mecanismo que protege a las neuronas del daño celular (8 de junio de 2026)
Ver fuente → - Cell Metabolism. Estudio en el que se publicó el hallazgo (revista científica internacional de biología celular y metabólica)
- Centro de Estudios Científicos (CECs). Institución de Valdivia que lideró la investigación, junto a la USS, la UACh y la Universidad de Zúrich
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