La papa chilena que no se pone negra
Cuando pelas o cortas una papa y se oscurece, estás viendo una enzima en acción. Investigadores del INIA editaron con precisión el gen que la fabrica y obtuvieron líneas de papa que tardan mucho más en pardearse, sin insertarles ADN de otra especie. El objetivo no es cosmético: es frenar el enorme desperdicio de alimentos.
Por qué se pone negra una papa cortada
Es un gesto cotidiano: pelas una papa, la cortas, y en minutos las superficies expuestas se tornan grises o negras. Ese pardeamiento ocurre cuando la enzima polifenol oxidasa (PPO), liberada por el daño mecánico, entra en contacto con el oxígeno del aire y oxida los compuestos fenólicos del tubérculo, generando pigmentos oscuros. No es peligroso, pero sí decisivo: una papa manchada se ve poco apetitosa y termina, muchas veces, en la basura.
Ese pequeño defecto estético tiene un costo enorme cuando se multiplica por toneladas. Por eso un equipo del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) se propuso atacar el problema desde su origen: el gen que ordena fabricar la enzima responsable del oscurecimiento.
Editar una letra del genoma, no importar genes ajenos
El equipo trabajó sobre la variedad chilena Yagana y usó edición genética para intervenir el gen PPO2, uno de los responsables del pardeamiento tras una lesión. El resultado fueron líneas de papa con oxidación retardada: peladas y cortadas, tardan mucho más en oscurecerse que una papa convencional.
Hay un detalle clave que conviene subrayar. A diferencia de un transgénico clásico, el producto final no contiene ADN de otro organismo: no se le insertó un gen extraño, solo se modificó con precisión su propia secuencia. Esa distinción es importante tanto para la regulación como para la conversación pública sobre estos alimentos, y en Chile el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) evalúa este tipo de desarrollos bajo su sistema de consulta.
«Este avance demuestra que Chile tiene todas las capacidades científicas, tecnológicas y humanas para resolver desafíos reales de la agricultura y los sistemas alimentarios a través de la innovación y la biotecnología.»
— Dr. Miguel Ángel Sánchez, ChileBio
Menos manchas, menos comida a la basura
La motivación de fondo es ambiental y económica: el desperdicio de alimentos. En Chile se botan cada año más de cinco millones de toneladas de comida, y una parte importante se pierde por razones de apariencia. Una papa que se mantiene apetecible más tiempo después de pelada o cortada reduce el descarte en la industria, el comercio y los hogares, y mejora el aprovechamiento de un cultivo que es básico en la dieta.
El trabajo, además, no nace de la nada: se enmarca en un esfuerzo institucional del INIA por modernizar las herramientas de mejoramiento vegetal en el país, y llega en un momento en que Latinoamérica ya explora estas técnicas —la primera papa editada de la región se desarrolló en el INTA-Balcarce, en Argentina—.
Polifenol oxidasa (PPO)
Cuando la papa sufre un daño mecánico, la PPO entra en contacto con el oxígeno y oxida los compuestos fenólicos, generando los pigmentos oscuros. Editar el gen PPO2 frena esa reacción.
Yagana, papa chilena
El equipo trabajó sobre una variedad local y obtuvo líneas con oxidación retardada, sin insertar transgenes: el resultado conserva solo el ADN de la propia papa.
Publicado y revisado por pares
Los resultados se reportaron en la revista Agronomy (Prieto et al., 2026), con el equipo del INIA liderado por Humberto Prieto, y el SAG evaluando el producto bajo su sistema regulatorio.
Ciencia chilena contra el tacho de basura
Es fácil subestimar el impacto de una papa que no se pone negra. Pero detrás de ese cambio hay biotecnología de precisión, una variedad chilena, y un problema global —el desperdicio de alimentos— que se combate mejor desde muchos frentes a la vez. Que uno de esos frentes se esté empujando desde Chile, con capacidades propias, es la mejor parte de la historia.
- Investigadores del INIA editaron el gen PPO2 de la papa variedad Yagana para retrasar el pardeamiento tras pelarla o cortarla.
- El producto no es transgénico: se ajustó el propio genoma de la papa, sin insertar ADN de otra especie.
- El objetivo es reducir el desperdicio de alimentos: en Chile se botan más de 5 millones de toneladas de comida al año, buena parte por apariencia.
- Los resultados se publicaron en la revista Agronomy (Prieto et al., 2026); el SAG evalúa el desarrollo bajo su sistema regulatorio.
- G5noticias. Biotecnología chilena impulsa una nueva generación de papas que reduciría el desperdicio de alimentos (3 de febrero de 2026)
Ver fuente → - ChileBio. Papas que no se oscurecen: edición genética chilena para reducir el desperdicio de alimentos (25 de enero de 2026)
Ver fuente → - El Insular. Impulsan nueva generación de papas que reduciría el desperdicio de alimentos — edición del gen PPO2 en la papa Yagana, sin transgenes
Ver fuente → - Agronomy. Prieto et al., 2026, Agronomy 16(2):216 — artículo científico que reporta las líneas de papa con pardeamiento reducido