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// Astronomía · Formación estelar

Dos estrellas gigantes no nacieron juntas: se encontraron

Durante ocho años, ALMA y el JVLA siguieron el movimiento de dos protoestrellas masivas a 1.680 pársecs de la Tierra. La órbita que salió de esas mediciones es tan estirada —casi una parábola— que descarta el relato clásico: no son hermanas de un mismo disco, son dos desconocidas que se cruzaron.

ObjetoIRAS 07299−1651, protobinaria masivaDistancia1.680 pársecs (unos 5.500 años luz)PublicaciónNature Astronomy, 8 de septiembre de 2026
01 · El hallazgo

Una órbita medida, no supuesta

El 8 de septiembre de 2026, un equipo internacional publicó en Nature Astronomy la primera reconstrucción orbital tridimensional completa de un sistema protobinario masivo: dos estrellas todavía en formación, envueltas en gas y polvo, cuyo movimiento relativo se midió directamente en vez de inferirse. El resultado no cuadra con la explicación estándar de cómo nacen estos sistemas.

Entre los diecisiete autores del artículo está Guido Garay, Premio Nacional de Ciencias Exactas, académico de la Universidad de Chile, director científico del CASSACA e investigador titular del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA). El equipo lo encabezó Yichen Zhang (Shanghai Jiao Tong University), que fue investigador en el Cerro Calán, y el primer autor es Yao Wang. Buena parte de los datos salió del norte de Chile.

02 · El método

Ocho años mirando el mismo punto del cielo

El objeto es IRAS 07299−1651, una protobinaria joven a 1.680 pársecs —unos 5.500 años luz—. Para verla moverse hubo que acumular épocas de observación durante ocho años con el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), en Chile, y el Jansky Very Large Array (JVLA), sumando imágenes infrarrojas del Telescopio Espacial James Webby del Very Large Telescope de ESO.

Se necesitaron llevar a cabo observaciones durante ocho años, base de tiempo necesaria para determinar los parámetros del movimiento relativo entre las dos protoestrellas.

— Guido Garay, Premio Nacional de Ciencias Exactas, académico de la Universidad de Chile y director científico del CASSACA

Ocho años suena a mucho para una carrera científica y a nada para una estrella. Ese es exactamente el punto: el desplazamiento angular de dos objetos a 5.500 años luz es minúsculo, y sin esa base de tiempo no hay movimiento propio que medir. Con ella, en cambio, el equipo pudo combinar el ajuste orbital con el modelado del continuo en varias longitudes de onda, la cinemática de las líneas de recombinación del hidrógeno y la observación de los chorros de material. De ahí sale la órbita en tres dimensiones.

8 añosDe observaciones acumuladas para medir el movimiento orbital
1.680 pcDistancia al sistema, unos 5.500 años luz
~200 UASeparación actual entre las dos protoestrellas
03 · La evidencia

Dos pistas que no encajaban

Si dos estrellas masivas nacieran de la fragmentación de un mismo disco, deberían heredar de él algo parecido a un orden: giros alineados entre sí y con el plano en que orbitan, y una órbita razonablemente circular. Los datos mostraron lo contrario en los dos frentes.

Pista 1

Órbita casi parabólica

Las soluciones orbitales preferidas son altamente excéntricas y cercanas a una parábola: la trayectoria de algo que llega de afuera, no la de algo que siempre estuvo ahí.

Pista 2

Discos torcidos

Cada protoestrella tiene su propio disco de gas y polvo, y ambos están fuertemente desalineados respecto al plano orbital.

Lectura

Núcleos independientes

Las dos protoestrellas se formaron por separado, en núcleos de gas que en un comienzo no estaban ligados entre sí.

Desenlace

Un encuentro reciente

Esos núcleos pasaron hace poco por un encuentro cercano casi parabólico que los dejó atrapados: el escenario que el paper llama «core-merger».

El nombre técnico —fusión de núcleos, core-merger— describe algo menos violento de lo que suena: no chocan las estrellas, se acercan las nubes que las están formando. Pero el resultado es el mismo que si se hubieran conocido en la calle. La binaria que hoy vemos no es una familia: es una pareja armada sobre la marcha, y hoy están separadas por unas 200 unidades astronómicas, doscientas veces la distancia entre la Tierra y el Sol.

Por primera vez pudimos ver a dos estrellas masivas moviéndose una alrededor de la otra mientras todavía estaban naciendo.

— Yichen Zhang (Shanghai Jiao Tong University), líder del equipo, citado por Phys.org
04 · Por qué importa

El 90% de las estrellas masivas vive acompañada

Casi todo lo interesante que hace una estrella masiva al final de su vida —explotar como supernova, dejar un agujero negro, emitir ondas gravitacionales al fusionarse con su compañera— depende de si tiene compañía y de qué tan pegada está. Por eso la pregunta por el origen de estos pares no es decorativa.

Se estima que al menos un 90 % de las estrellas masivas existen en sistemas binarios o múltiples, sin embargo, las vías de formación de dichos sistemas no son claras.

— Guido Garay

Lo que agrega este trabajo es que el encuentro tardío entre núcleos independientes deja de ser una posibilidad teórica y pasa a tener un caso medido. Los propios autores lo plantean con cautela: el proceso de fusión de núcleos puede representar una vía importante para formar binarias masivas excéntricas. Es un caso, no un censo. Pero es el primero con la órbita completa sobre la mesa.

  • Primera reconstrucción orbital en tres dimensiones de un sistema protobinario masivo todavía embebido en su nube.
  • El objeto es IRAS 07299−1651, a 1.680 pársecs, con las dos protoestrellas separadas hoy por unas 200 UA.
  • Tomó ocho años de ALMA y JVLA, más imágenes infrarrojas de JWST y VLT.
  • La órbita es altamente excéntrica y casi parabólica, y los discos están desalineados: no nacieron del mismo disco.
  • El escenario propuesto es «core-merger»: dos núcleos independientes que se encontraron hace poco y quedaron ligados.
  • Participa Guido Garay, Premio Nacional de Ciencias Exactas y académico de la Universidad de Chile.
Referencias
  1. Cooperativa Ciencia. Astrónomo de la Universidad de Chile lidera histórico hallazgo sobre la formación de estrellas masivas (8 de septiembre de 2026)
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  2. Wang, Y., Zhang, Y., Fedriani, R. et al. (2026), Nature Astronomy. An eccentric massive protobinary assembled via a core-merger parabolic encounter (DOI 10.1038/s41550-026-02953-z)
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  3. arXiv:2609.07390. Versión de acceso abierto del artículo, con el abstract y la lista completa de autores
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  4. Phys.org. ALMA watches a massive binary assemble in real time (septiembre de 2026)
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  5. ALMA. Atacama Large Millimeter/submillimeter Array, el interferómetro del llano de Chajnantor
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  6. CATA. Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines
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