Matar lobos marinos no devuelve los peces
La presión de la pesca artesanal abrió la puerta a modificar una veda de treinta años. La ecología marina advierte que el conflicto es de conducta aprendida, no de número de animales.
Subpesca pone el tema sobre la mesa
El conflicto entre la pesca artesanal y el lobo marino escaló en agosto de 2026 cuando el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, señaló que «estamos disponibles (…) para analizar la posibilidad de fijar una cuota o una caza selectiva», abriendo la puerta a modificar una veda vigente desde 1995 y renovada en 2021 por diez años más.
Desde el sector pesquero la presión es fuerte y de larga data. Jorge Bustos Nilsson, presidente del Consejo Regional de Pescadores Artesanales de Los Lagos, sostiene que los lobos marinos pueden consumir o dañar hasta el 90% de una captura de peces y que la especie se ha vuelto «una plaga» en la macrozona sur.
Qué pasa cuando se saca a un depredador tope
La Dra. Sara M. Rodríguez, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, advierte que la caza selectiva no es la solución que parece. El lobo marino es un depredador de alto nivel trófico: su papel en el ecosistema no se limita a comer, sino a regular las poblaciones de las especies que están debajo suyo en la cadena.
Puede generar efectos en cascada sobre otras especies y alterar procesos ecológicos.
— Dra. Sara M. Rodríguez, UCSC
Pero el argumento más contundente no es ecológico sino conductual. El problema entre lobos y pescadores no lo genera la población total de la especie: lo genera un subconjunto de individuos que aprendió a asociar las embarcaciones y las redes con comida disponible. Una red llena es, desde el punto de vista del animal, una fuente de alimento concentrada y sin esfuerzo.
Eliminar algunos individuos no necesariamente disminuye el problema.
— Dra. Sara M. Rodríguez, UCSC
Si la conducta es aprendida, matar a los que la practican deja el nicho libre: otros individuos aprenden lo mismo, porque el incentivo —una red llena de peces— sigue exactamente donde estaba. La caza reduce el número de animales sin tocar la causa del conflicto.
Lo que sí ha funcionado en otras pesquerías
Modificar las artes de pesca
Redes y aparejos diseñados para que el animal no pueda acceder a la captura. Ataca el acceso, no al animal.
Dispositivos disuasivos
Sistemas que vuelven la interacción con la embarcación menos atractiva o directamente incómoda, sin dañar al animal.
Manejo adaptativo
Ajustar zonas, horarios y prácticas según cómo responde la población, midiendo el resultado en vez de asumirlo.
Son medidas no letales que en otras pesquerías del mundo han mostrado mejores resultados que el control por eliminación. Y tienen una ventaja adicional: no dependen de acertar en el conteo poblacional, ese número que hoy separa por cinco a la autoridad de los pescadores.
- Subpesca se abrió a analizar una cuota o caza selectiva de lobos marinos.
- La veda rige desde 1995 y fue renovada en 2021 por diez años.
- Las estimaciones de población difieren hasta cinco veces entre la autoridad y el sector pesquero.
- El lobo marino es un depredador tope: removerlo puede generar efectos en cascada.
- El conflicto es conductual: los animales aprenden a asociar barcos con comida, y otros vuelven a aprenderlo.
- BioBioChile. Subpesca se abre a levantar veda de lobos marinos: el riesgo que esto significaría, según experta (4 de agosto de 2026)
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